CON CADA GENERACIÓN, SE ESTRENAN ARTISTAS Y SE INNOVAN O REFRESCAN ESTILOS DE MÚSICA, LA SALSA SIN EMBARGO, ES GENERO QUE SE HA MANTENIDO LATENTE Y VIGENTE DURANTE DÉCADAS. EN GRAN PARTE GRACIAS A LA COMBINACIÓN DE UN LEGADO HISTÓRICO INQUEBRANTABLE  Y DE LOS APORTES QUE SIEMPRE TRAEN EXPONENTES NOVELES. EXPONENTES COMO NG2 ABREVIATURA DE "NUEVA GENERACIÓN" MÁS EL NÚMERO DE INTEGRANTES DEL GRUPO. LAS LETRAS TAMBIEN REPRESENTAN LOS NOMBRES DE SUS INTEGRANNNTES, NORBERTO Y GERARDO. JÓVENES CANTAUTORES Y MÚSICOS QUE RESPETAN LA TRADICIÓN PERO QUE NO SE LIMITAN A ELLA. 

 

Norberto Vélez

Nace el 20 de agosto, en Rio Piedras, Puerto Rico. Su familia está compuesta por su padre Heriberto Vélez, su madre Norma Cúrvelo y su hermana menor Normarí Vélez. Antes de dar sus primeros pasos en su residencia en el pueblo de Hatillo, Norberto ya demostraba indicios de su vena artística. Su primer maestro de música fue su propio padre, quien ofrecía clases en La Escuela Libre De Música en el pueblo de Arecibo y en la Universidad Interamericana de Puerto Rico en el pueblo de Arecibo. En su niñez, Norberto demostró interés en aprender a tocar diversos instrumentos, de los cuales convirtió la guitarra como su preferido. A los siete años de edad, Norberto comenzó a ofrecer sus primeras presentaciones musicales interpretando la música típica de nuestro país. estuvo en este ambiente por diez años aproximadamente, entre El Conjunto Típico Clásico y El Conjunto 4x4. A sus 17 años de edad se integró a La Orquesta Trompeta con Trovadores, dirigida por el maestro Elías Lopés, allí comenzó a sentir gran pasión por el género de la salsa. En este tiempo tuvo la oportunidad de participar como corista con diversos artistas como: Kevin Ceballo, Frankie Negrón, Carolina La O, Pedro Brull, entre otros. Pasados los años logra integrarse como corista para la orquesta de Victor Manuelle. 

Gerardo Rivas

Nace el 21 de julio de 1982, en Bayamón. Desde pequeño su pasión por la música es evidente ya que su padre Jerry Rivas integrante de El Gran Combo lo llevaba a las actividades y su inquietud por la música era cada vez más grande. Hasta que un día su padre y su madre Yolanda Vivas le proponen al propio Gerardo hacer un grupo musical de niños. Idea que rapidamente el aceptó y de ahí salen Gerardito y los Rockolos. Esa experiencia para Gerardito como le dicen sus familiares más cercanos fue muy buena ya que se lo disfrutó a plenitud. En los mismos Rockolos Gerardo poco a poco empezó a tener inquietudes por la percusión la cual poco a poco empezó a dominar. Es en la Escuela Libre de Musica de San Juan donde Gerardo evoluciona como músico en donde sus dotes como percusionista los pone en práctica. Una vez graduado de la Libre de Musica Gerardo empieza a los 19 años a ser parte de la Orquesta de Víctor Manuelle, el Sonero de la Juventud como percusionista. Es ahí donde Gerardo conoce a Norberto Vélez y de esa amistad es que sale NG2 y lo de más es historia..

 

Desde un primer sencillo como ‘Ella Menea’, hasta la versión balada de ‘Por Amarte’, una de las salsas del disco, queda claro que el talento de estos intérpretes va más allá del género tropical.
“Con todas las de ganar”, grabado enteramente en Puerto Rico, cuna de grandes salseros, es además producción propia de Norberto y Gerardo, acompañados en el estudio por la misma orquesta de músicos que tocan junto a ellos durante sus presentaciones en vivo. Esto garantiza una continuidad y pureza de sonidos que se sale de lo común.
“Para nosotros, ha sido una gran satisfacción, porque son pocos los artistas a los que una compañía les da la oportunidad de producir sus propios discos”, dice entusiasmado Gerardo desde Puerto Rico. “Aquí están plasmadas nuestras ideas y nuestra manera de hacer música. Es el disco que más se parece a nosotros”.
Y si bien este dúo de amigos aclara que sus primeros álbumes, “Comienzos” y “Al Fin”, no dejan de ser importantes, “Con todas las de ganar” marca un antes y un después en las carreras de estos artistas.
“Queríamos demostrarle a la gente que de verdad podemos cantar”, prosigue Gerardo, de 25 años.
Junto a 12 músicos, cuyas edades oscilan entre los 21 y los 40 años, el álbum se grabó en tres meses. Y éste, al igual que en sus discos anteriores, hay temas de la autoría de NG2.
“Siempre pongo mi toquecito personal”, dice orgulloso Norberto, de 28 años. “En nuestro primer disco tengo como tres temas, y en el segundo cuatro son míos. Ahora en éste contribuí con ‘Déjame el camino libre’, ‘Pero ya cambié’ y ‘Si tú sabes que te quiero’. Los demás son un escogido de gente que se nos acerca”.
Gente como el prolífico y renombrado compositor José Hernández, autor para NG2 del primer sencillo, ‘Ella Menea’, y de dos recientemente súper exitosas composiciones, ‘Conteo Regresivo’, en la voz de Gilberto Santa Rosa, y ‘Arroz con habichuela’, a la que diera sabor El Gran Combo de Puerto Rico.
La que se considera como la agrupación de salsa tradicional más importante del mundo, El Gran Combo, no sólo es clara influencia en la música de NG2, sino que comparte un parentesco que va más allá de lo creativo. Porque el padre de Gerardo es Jerry Rivas, vocalista del famoso conjunto puertorriqueño que lidera Rafael Ithier.
“Para mí es un orgullo tener ese legado de El Gran Combo”, dice Gerardo. 
Admite que es un peso grande, una responsabilidad muy seria, estar ligado de esa manera a El Gran Combo. Pero tanto él como Norberto ponen en práctica todos los consejos, y hacen caso de las críticas, que puedan recibir no sólo de Rivas padre, sino del legendario Ithier.
“Es un halago que ellos crean en nuestras carreras”, reflexiona Gerardo. “Y una de las cosas que les vamos a demostrar a ellos y al público, es que nunca los vamos a defraudar”.
Con su colega concuerda enteramente Norberto, hijo de Heriberto Vélez, quien tuviera un conjunto de música típica puertorriqueña al que perteneció este miembro de NG2. Norberto, oriundo del pueblo de Hatillo, comenzó en la música a los cuatro o cinco años, rememora, cantando en la escuela. Luego, competiría en festivales y cantaría con el grupo de su padre, también maestro de música. “Estuve cantando música típica hasta los 17 años, y de ahí di el brinco a la música popular”, relata Norberto.